Poema de sexo

Perfección es lo que veo, en las siluetas de mi vampiresa. Y como tantas veces lo he hecho, te sodomizo con rudeza. Como un simple animal me contemplo, con ansias insanas de pujar y copular. Mi sexo te quiere destrozada, te quiere oír gemir y sollozar. Cuanto goce sentí aquella noche, en que fuiste mi lasciva posesión. Usé la punta de mi lengua, como pétalo extraviado en la voluptuosidad. Introduje mis dedos — dentro y fuera… — y gemías risueña al sentirlos entrar. Tus pechos friccionaban en la cama, mientras te ofrecías llena de gracia. Nuestros cuerpos temblaban, en ese éxtasis que sólo la carne sacia.

Tus manos guiaron mi pasión perversa, hasta las puertas de la cópula anal.

Poemas Eroticos

Empujé con gratificante fortaleza hasta que la penetración fue total. Mis manos frotaban tu carne tierna, mientras elevabas y oscilabas el culo. Tus gritos eran una erótica melodía; entrecortada, extasiada y agitada. Con rudeza delirante me movía, con locura intensa y desenfrenada. Delirante sensación que explotó en un sin fin de sollozos y espasmos.

Vi una noche etérea y apasionante, y mi lujuria naciente cobró vida. Me mirabas y reías en la sombra, con esa expresión pura e inocente. Aquella que cautiva y provoca el pensamiento sórdido e indecente. Tu lengua jugueteaba con mi vista, estimulando el deseo de tus labios. Alzaste tu vestido, cual musa atrevida con movimientos lentos y sabios. De rodillas, me mirabas, tentando mi género con tus manos. Sonreías traviesa y succionabas presa de un apetito desquiciado. Tus ojos delineados me acechaban con una perversión estimulante.

Hasta Góngora y Bécquer jugaban con metáforas para hablar sobre el acto sexual.

Exhibías tu lengua y luego te apartabas dejando un hilo pegajoso y tenso. Decías acaba sobre mí, lo quiero… y abriendo tu boca me incitabas. Tus muslos, como la tarde, van de la luz a la sombra.

Los azabaches recónditos oscurecen tus magnolias. Aquí estoy, Lucía Martínez. Vengo a consumir tu boca y a arrastrarte del cabello en madrugada de conchas.

click here

Estos poemas hablaban de sexo y seguro que no te habías dado cuenta

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega. Mi cuerpo de labriego salvaje te socava y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Poema Sexo

Para sobrevivirme te forjé como un arma, como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda. Pero cae la hora de la venganza, y te amo.

Los mejores poemas de sexo

Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia! Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste! Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia. Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso! Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, y la fatiga sigue, y el dolor infinito. Pienso en tu sexo. Simplificado el corazón, pienso en tu sexo, ante el hijar maduro del día. Y muere un sentimiento antiguo degenerado en seso.

Oh Conciencia, pienso, si, en el bruto libre que goza donde quiere, donde puede. Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo quien me tira del cuerpo a otros cuerpos a ser posiblemente jóvenes: Salió la luna a alumbrarnos la oímos tras las colinas escalando para caer como un aliento de plata sobre la paz de la ardilla mostrando su desnudez. Ella guardaba en su boca silencios de celo, chispas y el fuego de Lucifer.


  1. Estos poemas hablaban de sexo y seguro que no te habías dado cuenta | El Huffington Post?
  2. conocer gente por internet chile.
  3. Yavendras.com;
  4. Diez poemas para gozar con el Día Mundial del Orgasmo Femenino?
  5. Los mejores poemas de sexo - Zenda.
  6. 64 Poemas eróticos - Yavendrás.
  7. que hacer en zaragoza con ninos.

En sus dos ojos los galgos hambrientos de amor mordían a las presas de mi piel. Mis manos creaban lentas corrientes de seda fina por sus mejillas de miel. Ella en mi helénico torso suspiros de Gea perdía desde sus ojos sin ley sobre la cumbre de Venus llena de noche adictiva sin gobernanta ni juez.

Yo desvestía pecados frutales de su camisa y ella robó mi adultez con manos de vergonzosa tan suaves como abrasivas y maduras de niñez. Yo buscaba en su mirada el sexo entre las costillas coloradas de su tez mientras besaba su cuello en esa preciosa orilla de nuestra primera vez. Yo a ella la miro despierto de afrodisíacos y arpas, mil avisperos describen pasiones abiertas y altas, mi vientre se excita raudo de erótica y silenciada yedra del escalofrío por su piel desparramada y en mi entrepierna, la fiebre, bebe un éxtasis de salvias por la canela en dos muslos de sus piernas destrenzadas.

Minerva en sus labios cierra gemidos de madrugada que resuenan en mi mente en redobles de campanas y en triple sangre de mayo sus uñas apasionadas abrieron melocotones bajo la piel de mis cachas. Duerme mi chica en el lecho, como un pétalo en el agua, con medio cuerpo desnudo y una noche, en sus pestañas de enfurecidos volcanes y luces de luna en llamas. Sangre de pantera gruñe bajo las tumbas heladas.

Duerme mi chica en el lecho con trenzas enmarañadas recogiendo en su regazo, de sombras y de terrazas, dos pechos entre los brazos o densísimas manzanas, dos manantiales sin pozo o desiertos llenos de agua. Casi al amanecer entre sombras, el débil rayo de la tormenta iluminó tu desnudez, fue provocación, fue tu piel desnuda que incitó. Tus palabras me alientan, me excitan Son órdenes que debo acatar Tu sabor me inyecta las fuerzas para continuar Tus suaves movimientos me intranquilizan Me envuelven en un gran abanico de ideas prohibidas Y tu sensibilidad me incita a transgredir lo establecido Eres toda mía, eres toda mi vida, eres el aire que necesito para vivir Poco a poco entre despierta y dormida, intento no pensar en mi deseo y mi desdicha sin embargo el roce de tu mano sobre mi piel cae, cae en un duelo del que no quiero pensar pero mi alma te busca , mi pensamiento me consume, como volverte a tocar?


  • También te puede interesar.
  • monologos de goyo jimenez.
  • ?
  • 31 de diciembre!
  • .
  • putas en arturo soria.
  • Mi piel excitada y mi garganta nerviosa, recuerda aquel inicio en que te sentí para mi por un segundo Maldigo aquel momento porque lo quiero eterno. Quiero cabalgar tu cuerpo y fundirme en tu silueta. Recorrerlo a paso lento que solo tu alma me sienta. Aspirar el rico aroma de tu piel estremecida por una tierna caricia de mi mano bendecida. Navegar hasta tu vientre por los fluidos carnales, que como aguas termales esperan con ansias locas a que sean atrapados Arrancandote un quejido, un suspiro, un aliento y suavemente al oido Sentada a tu lado siento un delicioso calor humedo recorrer mi cuerpo tus caricias son un balsamo q refresca mi piel cada beso me enciende en deseo y en la penumbra te veo tan claramente tan solo necesito tu esencia saborear cada parte de ti verte sutilmente humedecido como la hierva en la madrugada agitado en medio de un huracan de pasion sin mas abrigo q tu piel rosando tocando y acariciando tu cuerpo y el mio Gimes de pasión mientras mi deleita el sabor a vainilla que habita en tu piel,calma no abras los ojos por favor deja que termine mi rito mis dedos llegaron donde querían llegar siente como frotan tu clítoris mientras endurece y tus gemidos me llenan de placer,placer que luego se ahogan en mis labios y entre mis dedos estallase.

    EL ESPAÑOL

    A mi lujuria dormida, escondida en los genes, te miro, pido tu cuerpo maduro como fruta que al morderla deja mi boca encarnada. Eres una mujer total y entera, no me importa tu pasado, mientras tu futuro sea que busquemos el placer juntos. No temas. Ante tu fuego vivo mi carne se deslumbra, y surge castamente entre el temblor rosado de mi liviano traje para poder ser tuya.

    Ya ves que hasta mis ojos en esta noche tienen fulguración oscura, y en tus rodillas firmes mis manos se desgranan como rosas maduras. Y al enredar tus dedos en mis cabellos claros siento extraña frescura, mientras caen tus besos en mi boca sedienta con la humedad fragante que se raja una fruta.